DICCIONARIO DE POLITICA BOBBIO Y MATTEUCCI PDF

Ciencia poltica en sentido amplio y en sentido estricto La expresin c. En esta acepcin el trmino ciencia es adoptado en su significado tradicional como opuesto a opinin donde ocuparse cientficamente de poltica significa no abandonarse a la creencia del vulgo, no lanzar juicios sobre la base de datos no atinados, remitirse a la prueba de los hechos. En este sentido la expresin no es nueva, pues ha sido ampliamente usada en el siglo pasado, especialmente en Alemania; no resulta superfluo recordar que los clebres Principios de filosofa del derecho de Hegel tienen como subttulo Ciencia del estado [Staatswissenschaft] en compendio. Una importante tradicin de ciencia del estado se desarrolla en Alemania en la primera mitad del siglo pasado por obra de estudiosos de la organizacin estatal de la administracin pblica como Robert von Mohl y Lorenz von Stein.

Author:Tojazuru Dutaur
Country:Great Britain
Language:English (Spanish)
Genre:Software
Published (Last):23 December 2011
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Ciencia poltica en sentido amplio y en sentido estricto La expresin c. En esta acepcin el trmino ciencia es adoptado en su significado tradicional como opuesto a opinin donde ocuparse cientficamente de poltica significa no abandonarse a la creencia del vulgo, no lanzar juicios sobre la base de datos no atinados, remitirse a la prueba de los hechos.

En este sentido la expresin no es nueva, pues ha sido ampliamente usada en el siglo pasado, especialmente en Alemania; no resulta superfluo recordar que los clebres Principios de filosofa del derecho de Hegel tienen como subttulo Ciencia del estado [Staatswissenschaft] en compendio.

Una importante tradicin de ciencia del estado se desarrolla en Alemania en la primera mitad del siglo pasado por obra de estudiosos de la organizacin estatal de la administracin pblica como Robert von Mohl y Lorenz von Stein.

En Francia y en Italia la expresin c. En un sentido ms estricto y por lo tanto ms tcnico en cuanto cubre un rea bastante bien delimitada de estudios especializados y en parte insitucionalizados, con cultores vinculados entre s que se reconocen politlogos, la expresin c. Ms brevemente, c. Cuando hoy se habla de desarrollo de la c. En este sentido ms especfico de ciencia, la c. Si se acepta esta distincin, en la obra de los clsicos del pensamiento poltico resulta muy difcil sealar lo que pertenece a la ciencia y lo que pertenece a la filosofa; por el contrario, los politlogos contemporneos tienden a caracterizar su propia obra como cientfica en cuanto pone el acento sobre lo que la distingue de la filosofa.

Si bien no es oportuno detenerse en el concepto de filosofa poltica, en cuanto distinta de la c. Ms que sobre la distincin de proyeccin utopista e idealizante y anlisis emprico, Sartori especifica la diferencia entre filosofa poltica y c. Se podra objetar que, en cuanto a la operatividad, no est dicho que los ideales hayan sido, en la historia de los cambios polticos, menos operativos que los consejos de los ingenieros sociales.

Caracteres de la ciencia poltica contempornea. La constitucin de la c. Es verdad por otro lado que la c. En cuanto momento y determinacin especfica del desarrollo de las ciencias sociales, el nacimiento de la c. No conviene en efecto olvidar que la filosofa poltica moderna desde Hobbes hasta Kant se presenta como una parte, y slo como una parte, del tratamiento del derecho natural, en la que el estado aparece como un ente jurdico, creado a travs de un acto jurdico como el contrato o los contratos, que se constituyen en fundamento de legitimidad y, una vez instituido, creador l mismo de derecho el derecho positivo.

Esta separacin de la matriz jurdica es evidente y esta dicha en forma taxativa por dos autores que ms que el resto pueden ser considerados, a mi parecer, como los iniciadores de la c.

En nuestro siglo el desarrollo de la c. El pas en el cual la c. Con respecto al approach, se ha realizado con particular intensidad en los ltimos veinte aos aunque su inicio puede remitirse al artculo de Charles E.

Merriam, The present state of the study of politics, que es de el paso del punto de vista institucional que reflejaba todava la tradicional matriz jurdica de los estudios polticos al punto de vista conductista, segn el cual el elemento simple que debe presidir todo estudio de la poltica que pretenda hacer un legtimo y fecundo uso de la metodologa de las ciencias empricas es el comportamiento de los individuos y de los grupos que actan polticamente, cual es por ejemplo el voto, la participacin en la vida de un partido, la bsqueda de una clientela electoral, la formacin del proceso de decisin a los ms diversos niveles.

Respecto de la tcnica de investigacin se produce un pasaje tambin decisivo del uso exclusivo de la recoleccin de datos de la documentacin histrica, del cual se han valido los estudiosos polticos del pasado, desde Aristteles hasta Maquiavelo y desde Montesquieu hasta Mosca, al empleo cada vez ms frecuente vuelto posible por lo dems por la tentativa conductista de la observacin directa o de campo a travs de la tcnica, tomada de la sociologa; de la investigacin por sondeo o por entrevista.

De todo esto ha resultado un enorme aumento de los datos a disposicin del investigador que requiere a su vez, para que puedan ser manejables y por lo tanto para su proficua utilizacin, del uso creciente de mtodos cuantitativos. La cada vez ms amplia utilizacin de los mtodos cuantitativos en las ciencias sociales, y por reflejo en la c. Sus condiciones de desarrollo.

En confrontacin con los estudios polticos del pasado el estado presente de la c. Adems del cambio en las formas de aproximacin y de la introduccin de nuevas tcnicas de investigacin, el creciente nmero de datos depende tambin de la extensin gradual de los intereses de los politlogos ms all de la zona de las naciones europeas o de influencia europea, en el tiempo civilizacin primitiva, mundo oriental, civilizacin precolombina y en el espacio las llamadas naciones del tercer mundo.

En oportunidad de considerar las instituciones de Mxico, India y China, Mosca haba puesto ya de relieve la escasa importancia del anlisis de Maquiavelo en la medida en que haba logrado sus datos nicamente de la historia romana y de algunas naciones europeas de su tiempo. La ampliacin de los horizontes culturales de los politlogos de hoy por encima de los lmites tradicionales de la ciencia europea permitira devolver a Mosca la misma crtica que l haba hecho a Maquiavelo.

Karl Deutsch enumera nueve especies de datos desarrollados por los politlogos en los ltimos aos o puestos a su disposicin: sobre lites, sobre las opiniones de las masas, sobre el comportamiento del voto de los electores y de los miembros del parlamento, los llamados datos agregados obtenidos a travs de 3 estadsticas relevantes para el estudio de los fenmenos polticos, datos histricos, datos producidos por otras ciencias sociales sobre las condiciones y los efectos de las comunicaciones, datos secundarios derivados de nuevos procedimientos analticos, matemticos y estadsticos y de programas de computadoras.

Para darse cuenta de la real entidad de los nuevos datos de que pueden disponer en la actualidad los politlogos, conviene aadir que cada una de las nuevas especies de datos resulta paulatinamente conseguibles en un mayor nmero de pases.

En otras palabras: la ampliacin intensiva de los datos se realiza simultneamente con la ampliacin extensiva. El rpido crecimiento extensivo de datos ha hecho posible una cada vez ms amplia comparacin entre regmenes de los ms diversos pases, estimulando los estudios de poltica comparada, tanto como para inducir a algunos a identificar sic et simpliciter la c.

En realidad la poltica comparada no es una novedad: el estudio factual del fenmeno poltico, que se remonta con razn a Aristteles, ha comenzado con la comparacin entre distintas constituciones griegas. El Esprit des lois de Montesquieu naci de un gran intento por comparar entre s el mayor nmero posible de regmenes de todas las partes del mundo.

En realidad lo que resulta nuevo es, como se deca, la cantidad de datos a disposicin; pero se trata de una diferencia cuantitativa, no cualitativa. Es probable que el particular relieve otorgado a la poltica comparada por algunos de los ms destacados politlogos de estos ltimos aos dependa tambin de la circunstancia de haber errneamente aislado de entre los otros mtodos de que se sirve la ciencia poltica, cuales son, juzgados coherentemente, el mtodo experimental, el mtodo histrico y el mtodo estadstico, un presunto mtodo comparativo que tendra el monopolio precisamente de la poltica comparada.

De hecho un mtodo comparativo no existe: la comparacin es uno de los procedimientos elementales y necesarios de toda investigacin que pretenda devenir cientfica.

El que estudia el sistema poltico italiano, por ejemplo, se sirve habitualmente de la comparacin cuando trata de analizar la diferencia, digamos, entre el parlamento de hoy y el de ayer. El hbito lingstico de designar poltica comparada al estudio que confronta instituciones de distintos pases no impide que el procedimiento usado sea idntico al que se emplea cuando se quiere destacar las semejanzas y las diferencias entre dos instituciones del mismo pas en una determinada dimensin histrica.

Esto valida la comparacin incluso si lo que hace, a causa de un cierto uso lingstico consolidado, no se llama poltica comparada. Por otra parte el estudioso de poltica comparada no se limita en modo alguno a emplear el procedimiento de la comparacin a la confrontacin de los regmenes de los distintos pases, pues hace uso sin retaceos tambin del mtodo histrico y del mtodo estadstico.

En otras palabras: la poltica comparada no slo no tiene la exclusividad de la comparacin en el sentido de que slo los politlogos comparatistas hacen comparaciones sino que tampoco se identifica con ella en el sentido de que los politlogos comparatistas hacen solamente comparaciones. Las principales operaciones de la ciencia poltica. La creciente acumulacin de datos permite a la c. Como ejemplo de clasificacin se pueden citar las numerosas tentativas recientes por perfeccionar la tipologa de los regmenes polticos que durante siglos permaneciera anclada en la clasificacin aristotlica de las tres formas puras y de las tres correspondientes formas impuras de gobierno.

Un ejemplo ya clsico de clasificacin es la triparticin weberiana de la forma de poder legtimo tradicional, legal y carismtico , todava en uso, aunque sea susceptible de una mayor articulacin. Un procedimiento tpico de generalizacin es el que ha conducido a la formulacin del concepto de poder.

Un ejemplo bastante fecundo de hiptesis, aunque est lejos de ser verificada, es aquel que ha presidido la reciente proliferacin de los estudios sobre el desarrollo poltico: la hiptesis es que a un determinado estadio de desarrollo econmico-social corresponde un determinado estadio de desarrollo poltico, de donde se saca la consecuencia prescriptiva respecto de la imposibilidad o de la inoportunidad de acelerar el desarrollo poltico si ste no va acompaado de una correspondiente aceleracin de desarrollo econmico.

Respecto de la regularidad o uniformidad, la c. En su estudio sobre los partidos Robert Michels ha elevado esta regularidad a la categora de ley la llamada ley de hierro de la oligarqua. Marx y Engels, y tambin Lenin, formularon leyes de tendencia en lo que se refiere a la gradual extincin del estado en el llamado estado de transicin, partiendo de la hiptesis de que el aparato estatal es necesario mientras dure la divisin de la sociedad en clases antagnicas.

Si por teora se entiende, en uno de sus mltiples significados, un conjunto de proposiciones sin que tengan necesariamente el estatus de proposiciones empricas en relacin entre s para formar una red coherente de conceptos, que sirvan de orientacin para la explicacin y para la previsin en un campo bastante amplio, una de las teoras ms aceptadas, o por lo menos discutidas, entre los politlogos, es la sistemtica general system theory propuesta por David Easton, y segn la cual la vida poltica en su conjunto debe ser considerada como un proceso de inputs demandas que provienen del ambiente externo econmico, religioso, natural, etc.

Explicaciones y previsiones A travs de esta serie de operaciones que van desde la clasificacin a la formulacin de generalizaciones, de uniformidad, de leyes de tendencia y de teora operaciones que la acumulacin creciente de datos torna siempre ms fecunda, pero en general siempre ms difcil, la c. El enorme nmero de datos de que puede disponer el estudioso de los hechos polticos, unido al uso de los mtodos cuantitativos que le permiten dominarlos y poder servirse de ellos con cada vez mayor rapidez, ha puesto en crisis el tipo de explicacin predominante en las ciencias sociales tradicionales y artesanales, que estaba fundado en la bsqueda de uno o de pocos factores, y ha alentado a los investigadores a tener en cuenta una notable pluralidad de variables significativas cuyas interrelaciones pueden ser analizadas confiando en el clculo estadstico.

El estadio presente de la c. Las explicaciones tradicionales son refutadas por su carcter simplista en la medida que no tienen en cuenta la multiplicidad de factores que interactan, pero, precisamente como consecuencia de esta reconocida multiplicidad, el proceso explicativo deviene siempre ms complejo y sus resultados aparecen al menos hasta ahora siempre ms inciertos.

A medida que aumenta el nmero de correlaciones, la interpretacin de ellas, de la que depende la credibilidad de una explicacin, resulta cada vez ms compleja. El proceso de explicacin est estrechamente conectado con el de previsin, aunque sea posible una explicacin que no permita la previsin y una previsin no fundada en una explicacin: se explica generalmente para prever.

La previsin es el principal objetivo prctico de la ciencia as como la explicacin es el principal objetivo terico. Desgraciadamente, cuando el proceso de explicacin es incompleto no se puede hablar de previsin cientfica sino en el mejor de los casos de conjetura o, peor an, de profeca. Se puede aadir que en las ciencias sociales, que tienen por objeto comportamientos humanos, es decir un ser que es capaz de reacciones emotivas y de elecciones racionales, se verifica el doble fenmeno bien conocido de la previsin que se autodestruye profeca verdadera que no se realiza o que se autosatisface profeca falsa que se realiza.

En su actual fase de desarrollo la c. Lo que no impide que algunos estudiosos de la cosa poltica busquen extrapolar ciertas previsiones, si bien a medias, de las conclusiones una y otra vez alcanzadas. La tendencia a hacer previsiones es tan irresistible que un grupo de estudiosos de la poltica encabezados por Bertrand de Jouvenel est elaborando de hace algunos aos a esta parte un programa de investigacin sobre los llamados futuribles.

La diferencia entre la utopa de ayer y el futurible de hoy estriba en que el proyecto utpico est construido de una manera independiente de las lneas de tendencia del desarrollo social y por lo tanto de su mayor o menor grado de realizacin, mientras que el futurible es el conjunto de aquello que puede acaecer si se realizan determinadas condiciones; no es el futuro imposible ni tampoco el necesario sino el futuro posible.

El futurible es el producto tpico de la actitud cientfica frente al mundo, en especial frente al mundo histrico, mientras que la utopa es el producto tpico de la imaginacin filosfica. Dificultades propias de la Ciencia Poltica.

Todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre las tentativas que se realizan para acercar los estudios polticos al modelo de las ciencias empricas no debe esconder las enormes y peculiares dificultades que se interponen a la consecucin del objetivo. En lo que respecta a la clasificacin de la ciencia con base en la complejidad creciente, la c. No se puede reproducir una revuelta de campesinos en el laboratorio por razones ms que obvias, entre las cuales la ms significativa es la siguiente: una vez reproducida, no sera ms una revuelta pinsese en la relacin entre una accin escnica, que se puede repetir indefinidamente, y la realidad representada: el Hamlet de Shakespeare no es el prncipe de Dinamarca realmente vivido.

En fin, la c. El problema de la avaloracin. Si una forma de saber est ms cercana al ideal-lmite de la cientificidad cuanto ms logra eliminar la intrusin de juicios de valor la llamada avaloracin , la c. Cuando se habla de avaloracin no se hace referencia ni a la valoracin que preside la eleccin del argumento por estudiar eleccin que puede depender muy bien tambin de una preferencia poltica ni a la valoracin que el investigador puede sacar de los resultados de la investigacin a los fines de reforzar o debilitar un determinado programa poltico en eso consiste la funcin crtica o prescriptiva a la que la c.

Se hace aqu referencia a la suspensin de los propios juicios de valor durante la investigacin para evitar de esa manera ser influida y perder objetividad.

Es necesario tener siempre presente la distincin entre la ciencia como operacin humana social, que en cuanto tal es asumida y utilizada para objetivos sociales, y los procedimientos prescritos para el mejor cumplimiento de esta operacin, entre los cuales ocupa un puesto importante la abstencin de juicios de valor.

La avaloracin, que es garanta de objetividad slo el carcter de objetividad asegura a la ciencia su caracterstica funcin social , es perfectamente compatible con el compromiso tico y poltico respecto del argumento previamente elegido o de los resultados de la investigacin, que garantiza la relevancia de la empresa cientfica. El peligro de que una investigacin en la que el investigador est demasiado empeado carezca de objetividad no es menos grave que el peligro inverso, esto es que una investigacin perfectamente objetiva carezca de relevancia como podra ser una investigacin sobre el color 6 de las medias de los diputados italianos de la tercera legislatura.

Es realmente deplorable la confusin, como ya se hizo notar, entre objetividad e indiferencia: la objetividad es un requisito esencial de la ciencia; la indiferencia es una actitud no provechosa para la buena investigacin cientfica del hombre de ciencia. La avaloracin, como canon uno d los cnones de la investigacin que pretenda ser objetiva, no excluye, como se ha dicho, la funcin prctica o prescriptiva de la investigacin misma a travs de la utilizacin de los resultados alcanzados.

As, la c. El desarrollo real de la c. En la lucha contra toda falsificacin ideolgica de los mviles reales de la accin humana, en su concepcin realista general del hacer humano, la c. En consecuencia, la tarea ms urgente y al mismo tiempo tambin ms comprometida en lo que respecta a esta fase de la c.

Duverger, Mtodos de las ciencias sociales , Barcelona, Ariel, ; H. Lasswell, El futuro de la ciencia poltica , Madrid, Tecnos, ; N. Mechan, The theory and method of political analysis, Homewood, Dorsey, ; J. Meynaud, Introduccin a la ciencia poltica , Madrid, Tecnos, ; G.

Sartori, La scienza politica, en Storia delle idee politiche, economiche e sociali. VI; G. Sartori comp. Urbani ; V. Sobre la situacin de la ciencia poltica en los principales pases: O. Stammer comp. Somit y J. Tanenhaus, The development of poltiical science, Boston, Allyn and Bacon, ; en sentido crtico: B.

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Bobbio, Norberto - Diccionario de Politica (en Español)

La fuerza polmica del trmino, presente desde su nacimiento y para nada atenuada por su contradictoria difusin, aceler y acen tu su xito, pero tambin dio pie a no pocos equvocos sobre su esencia, llegando en un cierto momento a hacer problemtica su uti lizacin dentro de los mrgenes de exactitud suficientes para garantizar la cientificidad requerida ya desde entonces tambin por la investigacin historiogrlica. La prim era generalizacin a la que se lleg inevitablemente fue la de identificar el con cepto de a. Si ste haba sido el origen proba ble del significado del trmino, es evidente tambin que se trataba de una acepcin que sin lugar a duda era til en el plano del deba te poltico e ideolgico, pero que era comple tamente estril a los fines de la investigacin histrico-politica y constitucional, desde el momento que no aada nada en capacidad kizacin del poder. De ah la doble tendencia a vincular estre chamente el concepto en cuestin con una perspectiva eminentemente tipolgica o con otro concepto, mucho ms definido des de el punto de vista lgico y de los conteni dos, como era el de "tiran a, o bien a redu cirlo a sinnimo de la especificacin histri ca ms precisa del gobierno arbitrario que es el "despotismo, con sus insustituibles ele mentos mgico-sacros y su absoluta falta de referencias jurdicas, en sentido occidental. En ambus casos, pero sobre todo en el segun do ya que en efecto tambin en el plano lin gstico fue donde se crearon los mayores equvocos, con la todava no superada utili zacin de los dos trminos como sinnimos en las principales lenguas europeas , se tuvo una ulterior consecuencia: la de proyectar el a. Es evidente que se trata, en todo caso, de un concepto artificial. Tanto en sus significa dos polmicos como en los distintos signifi cados cientficos atribuidos, ninguna de sus definiciones puede dejar de aparecer y ser "externa, convencional y relativa, valorable por lo tanto slo en funcin del grado de cla ridad que puede introducir en la comprensin en el plano histrico y por consiguiente tambin en el categorial de un aspecto imprescindible de la experiencia poltica, como es el del poder.

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Diccionario de Política: Norberto Bobbio Nicola Matteucci Gianfranco Pasquino

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