BASILIO VALENTIN AZOTH PDF

Revisado, corregido y aumentado por el Sr. Miguel de la Imagen de S. Alejo 1. Los alquimistas son unas personas con un marcado sentido religioso y moral, sus obras literarias no son fcilmente accesibles a la compresin por el profano a esta Ciencia, se requiere ser alquimista, o cuanto menos conocer las claves principales de la Gran Obra de la Alquimia. El Tratado del AZOTH consta de dos partes, con estilos muy diferentes que parecen haber sido redactadas por distintas personas.

Author:Tagor Meztim
Country:Mexico
Language:English (Spanish)
Genre:Politics
Published (Last):8 June 2016
Pages:458
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ISBN:783-8-81045-841-6
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Revisado, corregido y aumentado por el Sr. Miguel de la Imagen de S. Alejo 1. Los alquimistas son unas personas con un marcado sentido religioso y moral, sus obras literarias no son fcilmente accesibles a la compresin por el profano a esta Ciencia, se requiere ser alquimista, o cuanto menos conocer las claves principales de la Gran Obra de la Alquimia.

El Tratado del AZOTH consta de dos partes, con estilos muy diferentes que parecen haber sido redactadas por distintas personas. En la propia portada se indica que el texto de Basilio ha sido corregido y aumentado por el Sr. Cordero, mdico, sin explicar en que consiste dicha manipulacin, por lo que a mi entender, se confirma de este modo la opinin de Fulcanelli de que el Autor que se esconde tras el seudnimo de Sr. Esta primera parte del Tratado no ha sido incluida en la versin de biblifilo publicada en Espaa, y presenta numerosos aspectos ocultos camuflados en un dilogo entre Adolfo y el Anciano, personajes que representan al discpulo y al Maestro alquimista respectivamente.

El dilogo se desarrolla en la jerga religiosa propia de la poca en la que se escribi, escondiendo en ella los aspectos interioristas esotricos de mximo inters para la formacin del Adepto, que no debe descuidar los aspectos espirituales si quiere llegar a poseer la gema maravillosa de la Piedra Filosofal. En opinin de los alquimistas modernos que conozco son "una pasada" de Basilio Valentn las consideraciones que se exponen en esta parte, que adems no aparecen en ninguno de sus otros libros.

Por otra parte resulta muy irnica la situacin del pobre Adolfo, que desea aprender la Alquimia del Anciano, y que le compromete en una historieta de moral religiosa, aunque tocando tangencialmente muchos temas de Alquimia. La segunda parte del Tratado del AZOTH es el texto de Basilio Valentn, al que incorpora algunas obritas alqumicas, y que podemos calificar sin exageracin de extraordinario y maravilloso.

El inters de los alquimistas por esta segunda parte del tratado es innegable, su aportacin es de indiscutible valor por la profundidad y rigor de la exposicin del tema expuesto, que lo convierten en una de las principales obras del gnero que se han publicado jams.

Como Obra Maestra de Basilio Valentn es insustituible, su indiscutible belleza literaria y su contenido lo convierten en una muy codiciada pieza para la biblioteca del alquimista, del amante del Arte y del biblifilo. La traduccin la hice en 1. Puche R. Parece que el tiempo vuela ante la temporada, y los das me parecen transcurrir demasiado despacio, por eso hace tiempo que deseo montar a caballo y encontrar compaas placenteras que me permitan expulsar el gran aburrimiento que me trae el lento transcurso del tiempo.

Estimo no resultarte desagradable, ni que sospeches un fraude de mi escondido. Me pregunto como te llamas y la condicin de tu vida. ADOLFO Me llamo Adolfo, mi patria es Asia, en la cual me han enseado las letras desde muy pequeo, y pasando los aos he dejado los estudios y me he hecho mercader, y no teniendo ni Tutor, ni Gobernador, administrando la hacienda de mis padres, quise viajar, y ver las mas lejanas tierras, y ciertamente, ante todo me gustara ir a acompaado Roma, Maestra del Universo.

Siempre he deseado escuchar vuestro consejo, como hombre versado en el uso de las cosas y con gran experiencia. EL ANCIANO Mi consejo no te faltar, preveo que no despreciars los buenos consejos que te dar, pues dispongo del medio para poder ayudarte mas fcilmente a conocer aquellos lugares ADOLFO Estimo que ser loable el obedeceros a vos principalmente, que sois viejo y con experiencia en las cosas. Graciosamente me mostrarais aquello que me hace errar y a continuacin los puntos oscuros del camino?.

Me hecho ms sabio entretanto por la edad, estoy ms avisado y atento a los peligros y riesgos. Siguiendo mis consejos, no desears conversar mucho en aquellos lugares porque all est la Verdad, que te explicar mas ampliamente despus. Me disgusta enormemente que acuses el paso del tiempo con tan perfecta salud, porque no has sufrido la violencia de la enfermedad, ests en la flor de la vida. No es lcito pasar el tiempo ociosamente, sino ante todo se necesita dedicarse al conocimiento de Dios y de sus Obras cuidadosamente y con inteligencia, y emplear las fuerzas de nuestros sentidos en ello, porque estamos creados a la Imagen de Dios, con este fin, y no a semejanza de las Bestias que han sido creadas para nuestro servicio.

Nuestros ojos entonces se abrirn, y nuestros odos estarn atentos para alabar a Dios, huye de la ociosidad y emplea el tiempo en los estudios. ADOLFO Verdaderamente, Anciano, me parece que conozco ya las cosas que necesito, porque he alcanzado el conocimiento del latn, y de los textos, recopilacin de la doctrina Aristotlica.

Me doy cuenta de que no se necesita trabajar en estos estudios, principalmente hasta reconocer que todas las cosas son imperfectas y vanas, y que no existe ningn Maestro o Doctor del Arte que conduzca las acciones sin fraude ni engao, que pueda conocerse diestramente el fin deseado. El estudio de la Astronoma debera ser anterior a todas las otras Artes, muy ciertas e indudables; es del todo incierta, equivocada e inconstante, se hace similar al enjuiciamiento de la Medicina. Que se consideren las nefastas costumbres y errores que deslizan en los espritus sacros de los Telogos, ved que no debe dudarse de la Santa Escritura, de un hermetismo y consistencia, y no menos que se tome en diversos sentidos por todos, y que no acaban jams las controversias, es por lo que unos espan las vidas de los otros, los otros matan el alma, los otros derrochan los bienes, y un sinfn de hurtos, rapias, debates y querellas, e incluso alguno tiene la opinin de que estas obras son de gran doctrina, o de prudencia, o de fuerza.

Cuando todava era joven, no pude consentir estas cosas, no estudi mas porque vi que el verdadero objeto de todos est prximo al abandono, y que los das pasan.

Me reproch un tal Villageois, que los mas doctos son los ms ruines, y los mas perniciosos, y algunos creen, no sin razn, que los doctos llevarn consigo la pena que les reporta su propia fechora.

Y no hay razn alguna por la que nos debamos retirar de la doctrina verdadera y celeste, visto que nos ha sido abandonada por el Verbo Encarnado como he entendido anteriormente de vos.

Pero para mejor decirlo, la sabidura humana y el crculo inconsistente de las doctrinas es imperfecto, y creo que sois de igual opinin que yo en esto. EL ANCIANO Verdaderamente es parecida, y me atribuyo el conocimiento del latn, pero el conocimiento de lenguas extranjeras no tiene lugar propio ni peculiar, y no parece innecesaria ninguna, como el hebreo, o el griego, por las que el conocimiento del Arte se enseaba en la Antigedad, y vemos tambin que las lenguas extranjeras son necesarias en las casas de los Prncipes, principalmente por los sucesos diversos, y es un excelente Don de Dios, el cual parece ser para ejemplo de los que edificaron la Torre de Babel, entre los cuales hubo la confusin maravillosa de las lenguas, para que se esparcieran por todas las comarcas y partes del mundo, y no pueden recordarlo.

Dios, muy bueno y muy grande, gobierna todas las cosas: Se servirn y por la fuerza del Espritu Santo, los devotos de los gentiles aglomerados, en esta Torre, obra de locos, convertida por l en Ministerio de los Apstoles, en Templo de Dios, Santo y Sacro, en el cual se comprenden todas las lenguas de Dios, porque la confusin no place a Dios, y s al Diablo, autor de discordias y querellas.

Y Dios en Trinidad pide la Paz y la Concordia, y tambin la de todas las cosas. Es la Paz que aparece bajo todos, en la que el Mundo se hizo, y resplandecen los Gobiernos de todos los Reinos, en la que Jesucristo, nuestro Salvador, y sus discpulos nos han dado un ejemplo que deberamos imitar con sentido y certeza, estas cosas surgieron del conocimiento de las lenguas diferentes, pero cuando se precisa la salvacin de las almas no se necesitan aos para adquirir el conocimiento de las lenguas, es mas factible que entendamos los sermones sagrados de los predicadores, y que leamos las Santas Escrituras con diligencia, como son, en tres lenguas principales, la lengua natural propia de todos, la misma de la Filosofa Natural, y la del cuidado de adquirir los bienes de fortuna.

Pero los sabios mundanos y los rufianes del siglo toman diversos caminos, no contentos con el Gobierno ordenado por Dios, buscan los extraos y los contrarios, disipan el precioso tesoro del tiempo, y las Almas estarn en gran peligro de sucumbir al Final del Siglo, en el que Dios visitar la ltima casa de Jerusaln, es decir, el mundo Universal, y los juzgar.

Tambin harn aparicin los tres enemigos capitales, y principales, los espirituales como estaban ante la venida de Jesucristo y su Pasin, pero en su ltimo advenimiento sus consejos sern vanos y ridculos ante el Tribunal de Jesucristo, si entonces llegase a aquellos que vienen por detrs, conoceramos la llegada del Fin del Mundo aproximndose, porque al mismo tiempo las sectas diversas de Fariseos, Saduceos y Efesios se levantarn.

Saber si los Fariseos de Obra no estaban unidos a la Tierra, ocupados en obras externas, no tienen conocimiento del Espritu, ni de la venida del Mesas.

Los saduceos no negaban la resurreccin de los muertos? El primero blasfema contra la Misericordia, el segundo contra el Poder de Dios, y el tercero, lleno de injurias contra el Justo y verdadero Espritu de Dios. Se aprende de ello que los hombres siempre se oponen a la Ley de Dios, y aunque sean muchos en numerosas y diversas las sectas, siempre se llaman principales, los que tachan de falsa la doctrina de la Santa Trinidad.

Porque los unos de Oriente, y los otros de Occidente, cambian solamente sus nombres, multiplican da a da su perversidad, y los Jueces son pocos, y existen pocos Jueces que se entreguen al verdadero culto. Aquellos llevan una vida secreta con gran cuidado, huyen de las emboscadas de este mundo.

Hace falta entonces probar todo espritu para que cada uno de nosotros se pruebe a s mismo por el Verbo Divino, as como por la Piedra de Toque. Por consiguiente, este Espritu explotando la conciencia de cada uno, se volver a toda prueba. Estas cosas se dicen del conocimiento de las lenguas. Y tened por cierto que la conservacin natural, diaria, y eterna del hombre y de su conocimiento no consiste solamente en las investigaciones del cuerpo animal, porque no lleva mas que a errar a los hombres, sino ante todo en la adquisicin de perfecciones en una y otra parte, es decir, tanto del cuerpo como del espritu al Verbo Divino.

La conservacin de la investigacin de la naturaleza debe continuar, porque hemos tomado de Dios nuestro origen, retornamos a l, y en l nos detenemos, porque el Verbo es la sola regla y el cetro, y la naturaleza es la regla de todas las criaturas, preparando la senda para la habitacin del alma y del cuerpo. Por esas cosas se conoce ciertamente al sabio aunque huya de grandes doctrinas y sea excelente ante todo, en sutilidades de la razn humana, porque esta permite ver a los ciegos las cosas de este mundo.

Falta decir entre tanto que sus sectarios, aunque su nombre se tenga en gran estima y autoridad para muchos.

Y ante todas las cosas hace falta considerar exactamente el tiempo, y huir del estudio de la verdad y la justicia de toda nuestra fuerza, e implorar la ayuda del Espritu Santo, que nos proporciona el conocimiento de las cosas espirituales, y virilmente tomar guardia contra los vicios, no nos tumben en el laberinto de este mundo, para que sigamos el bien y la equidad, no nos permitamos pasar un da ni hora sin trabajar, y todos nuestros actos conduzcan a la gloria del nombre de Dios y al provecho del prjimo.

ADOLFO Habis hablado tan ampliamente de todas estas cosas, Anciano, que tengo dificultades en retener alguna cosas de la que os pueda responder, bien veo que hace falta seguir el bien con toda diligencia y cuidado, y no considero que sea bueno apresurarse a responder a la vez a todos los puntos, y despus poder dormir bien. EL ANCIANO Te hace falta aprender, amigo mo, todas las cosas que has confesado ignorar an, porque por medio de los sabios y de los ancianos supe del camino fcil y deseado, as que no desesperes de alcanzarlos, apelo a que aportes la voluntad y diligencia requeridas.

ADOLFO Ciertamente, siento grandes deseos de aprender todas estas cosas, y emplear todos mis estudios y trabajos para satisfacer mis anhelos, especialmente cuando se que todas estas cosas son tiles y honestas. Son la Santa Alegra y el empleo alegre del tiempo, que es triple, tomar en serio el cuidado de la buena educacin, de la autoridad y de la estimacin humana, tambin de la fuerza y del poder, y de las riquezas, y de la propia comodidad, porque de estas ltimas los hombres acostumbran a abusar sin tomar precauciones.

Si Dios, muy poderoso y muy grande, nos visitase por culpa de esas cosas, entonces nos castigara mediante aflicciones y tentaciones, y algunas veces con una muerte sbita, tampoco tiene paciencia, como se dice, en castigar a los humanos, porque ante l no existe un punto de consideracin de las personas, de las dignidades, o aristocracias del espritu del hombre, que ignora lo que es. Y se hace de tarde y de maana, nos prevendremos fcilmente en la contemplacin y conocimiento de estos bienes.

Pero cada uno de nosotros tambin debe cuidar despus la salvacin del alma, la eterna y perpetua salvacin de la paz duradera, la fuerza y sabidura celestial, y los tesoros de la gloria, las cosas que nos prometieron, y esperamos el fruto y comunicacin con nuestro Salvador, Jesucristo, aunque no sea posible en estos tiempos corruptos y desgastados. Perseveraremos hasta el fin del camino en su vida y enseanzas, hasta franquear el arco de la verdadera consideracin.

Porque se obedecer la divina voluntad descubierta y demostrada en el Libro de la Vida, su nombre no se borrar de este libro vivo, porque todos somos llamados. Aunque debera decirte algo sobre la gloria de este mundo, que siendo verdadera siempre es nula, y del todo muerta, comparada con la gloria celestial, aunque sea este un tesoro muy precioso, porque la reconozco como tal, aunque es caduca y vana, no perpetua e inmortal como la gloria celestial, Jesucristo.

Oh contentos y verdaderamente felices estn aquellos a los que el Espritu e Dios ilumina por sus aflicciones, y les conduce hasta all donde parece que las cosas temporales no tienen ninguna eficacia, porque entonces el debate espiritual, la lucha y las armas amenazan a los que las usan. Pero estoy de acuerdo que esta fuerza depende solo del Verbo de Dios, y se concede a los hombres en el momento de la muerte, pero no a todos.

All toman las cosas a contrapelo de lo que son, y tienen poco en cuenta la visin celestial, llevan una vida del todo disipada y voluptuosa, creen que no tienen que combatir a la naturaleza, aunque se incline al lado contrario del que nace la severidad durante toda la vida del hombre que ejerce el oficio de tirano. Por eso es evidente que el espritu del hombre est sujeto a pasiones y tormentos, as como el espritu del primer pecado ha consumido los pecados en segundo lugar, por su cuerpo.

De igual manera la murria perpetua y la afliccin preceden a la muerte, y la hacen parecer al hombre lo ms horrible de todo, y especialmente a los que han llevado una vida sucia y villana, y deshonesta, entonces los remordimientos de conciencia atraviesan las almas de los hombres de mil tentaciones. Pido a Dios que conozcamos la verdadera gloria de aquellos en el tiempo de la gracia ofrecida y que la podamos comprender con los ojos, y las orejas que constituyen el pasado, y el futuro, por su Palabra, en las que se esconden los tesoros celestes y eternos, y que habitan hasta el fin y desolacin de todas las cosas, hasta que sean reemplazados por la Majestad Divina, y que todas las criaturas y las obras de sus manos lleven el testimonio de aquella al Cielo, bajo el Cielo, en la Tierra y bajo la Tierra.

Porque en todo se permite contemplar a Dios soberano, Maestro del poder y de la virtud, y en su bondad, si la consideramos con diligencia, encontraremos que nos conviene contemplar los grandes tesoros de la sabidura, para que allende el conocimiento de su palabra, trmulos ante su cara por la imbecilidad de nuestro espritu, podamos adquirir esos tesoros, que con gran dolor jams podramos esperar, cuando nos considere Dios, muy bueno y muy grande, creador de todo el orden, buenos y decentes segn nuestra consideracin.

Porque el hombre verdaderamente puede contemplar a Dios en su Espritu, y puede regocijarse en aquel, cuando sabe que es en Espritu la Imagen de Dios, y quiere conducir las acciones de su vida, segn la Ley de Jesucristo, primer Adn, y precursor de las acciones, para servir al prjimo tilmente.

En la vida futura y perfecta tendremos conocimiento completamente entero de la Divina gloria, sin trabajo alguno, y sin pena aprenderemos que en esta vida estamos constreidos a devorar. En la otra vida el honor y la gloria del Nombre de Dios sern perfectos, y morarn perpetuamente, porque hemos apercibido su misericordia renovada todos los das, y su gloria no podr ser lo bastante cantada por la voz de los ngeles, y nosotros, los hombres, no podemos investigar con bastante diligencia, y alabar los divinos misterios, si el Espritu Santo no nos asiste.

Los malvados que no miran mas que su provecho particular, tienen ante ellos la eterna pena perpetua de este fuego eterno: el hambre y la sed les acompaarn, la visin de los diablos, el fro y el calor intolerables, que tambin atormentan a los Demonios, an cuando estos no puedan sentir las pasiones elementales, solamente sentirn las penas eternas y espirituales.

De tales cosas no se puede decir nada con certeza, salvo aquellos que nos hemos empleado en el estudio a fondo de los misterios del Verbo Divino. Tambin debemos considerar y examinar la eternidad y la duracin del tiempo, que ser de nunca jams, y rezar a Dios todos los das, y en todo momento, para que nos libre del enemigo, que trata de oprimirnos por infinitas tentaciones y males, en todos nuestros caminos y senderos, as como tambin las otras criaturas y elementos, los cuerpos celestes y los espritus que se esfuerzan en obstaculizarnos, si Dios no nos ayuda en este trance.

Ante todas las cosas es necesaria la oracin fervorosa, por la que pedimos ayuda y socorro al Espritu Santo, para que ayudados por su gracia, entendamos y aprendamos sin relajacin la palabra de Dios, por la cual depositamos la confianza en l, que es la regla y piedra de toque de nuestra vida, cuando l mismo dice, haced esto y viviris.. Y por otro lado que ha pecado y hace penitencia, y no peca mas, porque l no se alegra de la muerte del pecador, ve su confesin y que vive. Pero para lo que alcanza el conocimiento de nuestra carne, se creera a primera vista, que no tiene ningn poder celestial, la clera de aquel y sus castigos sern de temer, cuando no podamos ver con nuestros ojos, y entender nada ms sino cosas caducas, mortales y terrestres, y no la voluntad Divina.

Las cosas son hoy distintas porque tuvimos a Moiss, y a los Profetas, y la Voz que clama en el desierto, que anuncia la palabra de Dios, y su voluntad, y prepara la vida, para que nos estimen dignos de ese gran da de nuestra muerte, y de juicio universal cuando todas las acciones de los hombres se encaminen segn las reglas del libro de la vida, y el testimonio del espritu, y la sentencia se dicte contra toda carne viva, porque entonces los Infieles vern que les han alanceado el costado, cuando no lo han querido ver invisiblemente en espritu, y por la fe, si no han puesto los dedos en los desplantes hechos por los judos, considerando sobre todo las cosas que convienen a la naturaleza de este mundo que se atribuyen al Rey Celestial.

ADOLFO Ciertamente me ha parecido escuchar el sermn de algn Pastor, aunque no puedo negar que estas cosas espirituales son una carga para m, y que no se permite ordenar las acciones de mi vida segn la Regla, pero ocasionalmente, y alguna vez se goza al tomar y perfeccionarse con esto. Sin embargo me esforzar siempre haciendo todo diligentemente, y en tanto me sea posible, y las fuerzas de nuestra imbecilidad humana me lo permitan.

Y tanto mencionasteis de los tesoros de este mundo que tengo ganas de saber que son estos tesoros mundanos, porque me parece tenerlos ya hace mucho tiempo, y que no hay otros que los bienes y riquezas de este mundo, pues si hubiese otros, en contra de mi opinin, anhelo aprender de vos su entera descripcin y conocimiento completo.

Yo lo tengo para asegurarlo, este Tesoro es la esencia espiritual y llena de virtud, no solamente abundante en riquezas sino en Ciencia Mdica, y verdaderamente un brebaje medicinal tal, por el que los hombres se libran de enfermedades insoportables por el favor y gracia divina, aquellas enfermedades a las que otro mdico no puede dar alivio.

Este Misterio sobrepasa en mucho todas las excelencias del oro y de la plata, y arrebata la razn humana, y est lleno de misterios que a otros parecen increbles, de todo esto puedo leerte la Revelacin Hermtica de Theofrasto, no deseo decir por ahora en que consiste, porque este misterio es un secreto escondido desde el comienzo del mundo hasta hoy, y tal es la voluntad de Dios, y no te revelar mas ampliamente este Sello de la Naturaleza, sino a la manera de los antiguos filsofos, y sus secretos estn lo bastante escondidos, y a lo largo del tiempo declarados por los autores; por la Providencia Divina, y se ha concedido que este misterio se revele a los piadosos y devotos hacedores de este Arte, porque desde el comienzo l conoce todas las cosas futuras, y tal es la Providencia Divina, que a sus pies los hombres deben expulsar las falsedades del orgullo.

Todos los libros mencionan esta Piedra Filosofal, y todos los das se sacan a la luz muchos escritos, y tambin he conocido algunos que se dedican a este Arte, y me han conferido, y acostumbrado a ensear sus escritos, yo mismo los he cambiado en algunos sitios. Y aunque es verdad que siempre estn trabajando escrupulosamente y artificiosamente, siempre estn corrompidos, y maliciosamente los cambian, de ah que el impresor y el vulgar, ignorante, se estn equivocando, y la ganancia es solo para los raposos, en lo que reconozco un gran escndalo.

Otras veces vemos de algunos el fin y el efecto del Arte: Los artistas que han encontrado su verdadero uso son semejantes al raro y negro CIGNE , tambin hay numerosas escuelas en las que los preceptos del Arte son tenidos como fbulas y chilindrinas, as lo he escuchado de los ms doctos, que disputan con los artistas, les han llamado impostores, y desvergonzados por la poca certitud y constancia que tienen de su Arte, y jams podr creer que estos extractores del Arte puedan producir el ORO y la PLATA de los otros metales inferiores, o bien pienso que los pueden hacer por la Virtud Divina, o por encantamientos, o por el misterio de los demonios, cuando principalmente he entendido que muchos suponen, no sin causa, tener familiaridad con los demonios.

Pero deseo aprenderlo de vos mas escrupulosamente, hombre venerable, porque veo que tenis la certeza, aunque os resistis a revelarme los misterios principales del Arte. Pero ordenando este Arte y dndome un juicio ms sano de la transformacin de los secretos de la naturaleza, saber si este Don se concedi a los hombres de Dios, muy bueno y muy grande: Porque cuando pienso me asombro enormemente cuando recuerdo que he ledo algo sobre este sujeto, y me parece poder entender menos su sentido, y que los autores de este Arte se han acostumbrado a usar una manera de hablar escondida y diferente de las otras, de la que proceden los dispendios vanos de tantos aos, fracasos y labores inmensas.

No es loable proclamar que la esperanza es del todo dudosa, incierta y equivocada, la que alimenta a los hijos de este Arte, principalmente cuando no se han visto en parte alguna sus verdaderos efectos.

La raz siempre la desconocen todos los dems, y el vulgo. No te censures cuando veas que estoy hablando mas tiempo que de costumbre cuando discuto de estas cosas, porque la inteligencia de este Arte lo requiere, y las cosas principales, primeras y excelentes deben proceder de las materias terrestres. Despus te responder a esto mas ampliamente, y con las cuestiones que me has propuesto te demostrar efectivamente que poseo dichas cosas.

ADOLFO Quisiera saber ante todo la razn por la que no sabemos de algn artista que haya adquirido la perfeccin, y que conozca exactamente la transmutacin de los metales, al contrario, este Arte ha confundido a los ms doctos, que siempre, con rectitud, deberan tener el conocimiento completo, cuando principalmente no es sin fruto ni utilidad.

No he entendido, ni he visto en ningn lugar, a nadie que haya adquirido por este medio las riquezas de Creso, y todava veo que os atribus el conocimiento de este Arte, aunque estis pobremente vestido, como un ermitao.

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Resources in other libraries Numerous publications on alchemy in Latin and German were published under the name Basil Valentine. They have been translated into many European languages, including English , French , Russian and others. The following list is roughly organized in order of translation or publication date. Ein kurtz summarischer Tractat, von dem grossen Stein der Uralten Eisleben: without illustrations German Ein kurtz summarischer Tractat, von dem grossen Stein der Uralten German De microcosmo deque magno mundi mysterio, et medicina hominis, Of the microcosm, of the great secrecy of the world, and the human medicine , by Basilius Valentinus; Wolfgang Ketzel; Raphael Eglinus.

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